
Neptuno en Piscis: ¿Ilusión o Aspiración?
Neptuno en Piscis es un evento astrológico de gran magnitud, un ciclo que solo ocurre cada 165 años.
En el período de 2011 a 2025 hemos tenido a Neptuno en su domicilio, aunque ya había hecho una entrada en Aries en mayo 2025, retrogradó hasta llegar nuevamente al último grado de Piscis (29°).
Este retorno de Neptuno nos invita a reflexionar sobre las ilusiones, las creencias y las verdades espirituales más profundas que nos rigen.
En este artículo, exploraremos lo que significa esta última vez en el grado 29° de piscis, a que nos invita su movimiento retrógrado y cómo la conjunción de Neptuno con Saturno, que ocurrirá a inicios de 2026 en Aries, dará inicio a un nuevo paradigma entre lo espiritual y lo práctico.
Tabla de Contenidos
¿Qué es un Retorno de Neptuno y un Movimiento Retrógrado?
El retorno de Neptuno a Piscis es un fenómeno cósmico que marca el regreso del planeta de los sueños y la espiritualidad a su signo natural, Piscis, después de un largo ciclo de 165 años. Durante este tiempo, Neptuno nos invita a confrontar nuestras ilusiones y a explorar los profundos misterios del inconsciente.
Su paso por Piscis simboliza la conexión con lo sutil, lo intangible y lo divino, pero también puede traernos desilusiones cuando nos dejamos llevar por fantasías e idealizaciones.
Cuando Neptuno entra en movimiento retrógrado, su energía se vuelve introspectiva. Nos invita a revisar nuestras creencias, especialmente aquellas que hemos idealizado o que nos han mantenido atrapados en ilusiones. Este es un momento para liberar lo que ya no nos sirve, deshacernos de las mentiras que hemos aceptado como verdad y buscar una comprensión más profunda de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
El Mito de Poseidón y Atenea: Ilusión y Desilusión
Para entender la energía de Neptuno en Piscis, podemos recurrir al mito de Poseidón, el dios griego del mar. En la mitología, Poseidón compite con Atenea por el patrocinio de la ciudad de una nueva ciudad Griega. Poseidón, en su afán de ganar, golpea la tierra con su tridente y hace brotar una fuente de agua salada. Aunque su regalo parece impresionante, la realidad es que el agua salada no era útil para los atenienses, quienes necesitaban agua dulce.
Por su parte, Atenea, la diosa de la sabiduría, ofrece un olivo, un regalo mucho más práctico y valioso para los griegos; que además representaba para ellos la paz, prosperidad, longevidad, sanación y victoria. Así, que la nueva Ciudad quedó bajo el patrocinio de Atenea, pasando a llamarse Atenas.
Este contraste entre los regalos de los dioses refleja la lección de Neptuno en Piscis: lo que a veces parece grandioso e ideal, como el agua salada de Poseidón, puede no ser lo que realmente necesitamos en nuestras vidas.
La desilusión de Poseidón al ser rechazado nos enseña sobre la importancia de reconocer lo que es verdaderamente valioso y práctico en nuestras vidas, y no dejarnos llevar por ilusiones efímeras.
En Astrología, esta dualidad se manifiesta en el Eje Piscis-Virgo, que nos invita a hallar el equilibrio entre el reconocimiento de que todos venimos de la misma fuente y compartimos cualidades comunes (Piscis), y la individuación que nos lleva a aprender a separarnos de esa fuente (Virgo), aceptando nuestros límites en la experiencia humana. Este proceso nos conduce a descubrir una mayor especialización, a través de la cual podemos ser de utilidad para los demás mediante nuestro servicio y de está forma seguir sintiéndonos parte del todo.
¿Qué nos enseña el Retorno de Neptuno a Piscis 2011-2026?
El retorno de Neptuno a Piscis nos invita a un proceso profundo de autoconciencia. Durante su tránsito de 2011 a 2026, Neptuno ha abierto las puertas a un despertar colectivo y personal, desafiándonos a reconocer nuestras ilusiones y a avanzar en nuestro camino espiritual.
Este ciclo también refleja el énfasis en lo espiritual en unión con la psicología, tanto a nivel individual como colectivo, observándose en los últimos años una mayor apertura para entender los procesos de salud mental en conexión con las emociones y el subconsciente, así como con el inconsciente profundo. Este enfoque ha permitido una mayor comprensión y empatía hacia quienes presentan trastornos del neurodesarrollo, como el TDAH, el autismo o el síndrome de Asperger, reconociendo sus capacidades diferentes.
Además, ha propiciado la integración de terapias alternativas transgeneracionales, como las Constelaciones Familiares, la Biodescodificación emocional, la BioAstrología Sistémica y la Psicomagia, entre otras, como herramientas valiosas para sanar y comprender las raíces emocionales y ancestrales de estos trastornos, promoviendo una visión más holística del ser humano.
¿Qué lecciones dejó la última vez de Neptuno en Piscis 1848-1861?
En el pasado, durante la última vez que Neptuno estuvo en Piscis (1848-1861), se vivieron importantes avances en el ámbito de la espiritualidad y la caridad, y también el espiritismo cobró fuerza, buscando una conexión con lo invisible y con el alma de los seres queridos perdidos durante las guerras, pestes y hambrunas.
El idealismo de esa época impulsó con mayor fuerza movimientos políticos que promovieron la difusión de ideales «comunes», como el comunismo y el socialismo, los cuales ya venían gestándose desde mediados del siglo XIX. Karl Marx y Friedrich Engels, al desarrollar el «socialismo científico», realizaron un análisis profundo de la sociedad capitalista y la lucha de clases, ideas que plasmaron en 1848 en el Manifiesto Comunista.
Este enfoque no solo expuso las desigualdades inherentes al sistema capitalista, sino que también generó un fuerte proselitismo, buscando atraer adeptos a través de sus ideales utópicos de una sociedad sin clases, donde la igualdad y la justicia social serían los pilares fundamentales. Sin embargo, la implementación de este sistema no logró los resultados esperados, ya que países como Rusia y Alemania terminaron profundamente afectados y empobrecidos por las consecuencias de estas políticas.
A pesar de ello, en el siglo XXI resurgió una nueva versión del socialismo, promovida por el fallecido venezolano Hugo Chávez en su discurso en el Foro de São Paulo de 2005. Este renovado enfoque se expandió por toda Latinoamérica, y con el idealismo de Neptuno en Piscis, una serie de presidentes en el mundo comenzaron a ganar elecciones bajo este mismo discurso, caracterizado por una promesa ilusionista de transformación social y equidad.
Sin embargo, las políticas implementadas en estos países fueron como la fantasía del «agua salada» que ofreció Poseidón a los Atenienses, así que han resultado en una alta inflación, un déficit económico, una sociedad polarizada y una excesiva dependencia al estado pulpo que lo controla todo, llegando a casos de totalitarismo extremos; como en Venezuela actualmente.
Alerta a la Dualidad de Neptuno en Piscis: Creación y Destrucción
La energía de Neptuno en Piscis es poderosa y ambigua. Por un lado, es capaz de inundarnos de creatividad, intuición y una profunda conexión con lo espiritual. Por otro lado, puede arrastrarnos hacia la evasión, la victimización y la desilusión.
Neptuno en Piscis nos desafía a navegar en sus aguas turbulentas, a aprender a distinguir la realidad de la ilusión y a encontrar un equilibrio entre la sensibilidad espiritual y la necesidad de vivir una vida práctica y concreta.
La Conjunción Neptuno Saturno: una nueva versión entre lo Espiritual y lo Práctico
En febrero de 2026, Neptuno y Saturno se encontrarán nuevamente en conjunción en el grado 0 de Aries. Este es un evento astrológico significativo porque involucra dos planetas de naturaleza completamente opuesta: Saturno, el regente del orden, la estructura y la disciplina, y Neptuno, el planeta de los sueños, la espiritualidad y la disolución de las fronteras.
La conjunción de estos dos planetas puede generar una tensión entre lo práctico y lo espiritual, invitándonos a integrar nuestras aspiraciones y sueños en una estructura más sólida y realista.
Cada 36 años, este encuentro o conjunción Neptuno Saturno, nos desafía a encontrar un equilibrio entre nuestra necesidad de estructura y nuestro deseo de trascender los límites de la realidad material.
En este caso, el grado 0° de Aries marca el inicio de un nuevo ciclo, un punto de partida donde debemos redefinir nuestra relación con lo concreto y lo abstracto. Simboliza la muerte de viejos sistemas de creencias desbordados de fantasias y el nacimiento de aquello que aterrice nuestras aspiraciones en el hacer equilibrado entre «lo mio y lo tuyo».
Reflexión y Recomendaciones Prácticas
¿Cómo podemos aprovechar esta energía en nuestro proceso evolutivo? El retorno de Neptuno nos invita a:
- Practicar la introspección: A través de la meditación y el autoconocimiento, comprendiendo lo que traemos en el inconsciente inclusive como legado familiar, podemos empezar a deshacer las ilusiones que hemos aceptado y abrir espacio para nuevas formas de ver la realidad y manejarnos con nuestra auténtica energía.
- Revisar nuestras creencias y expectativas: Este es el momento de mirar nuestras creencias más profundas y ver si están alineadas con nuestra verdad interna. Las ilusiones proyectadas por idealismo políticos, filosóficos y religiosos que nos mantenían estancados deben ser liberadas.
- Conectar con nuestras vulnerabilidades: Aceptar las partes de nosotros que hemos intentado evadir o ignorar puede ser un paso crucial para el crecimiento espiritual. Transformar nuestra vulnerabilidad en una fortaleza es uno de los grandes aprendizajes de Neptuno en Piscis.
- Integrar lo espiritual en lo cotidiano: Aprender a aterrizar nuestras aspiraciones espirituales y nuestras ideas creativas en la realidad cotidiana nos permite avanzar de manera equilibrada.
Este retorno de Neptuno a Piscis en el grado 29°, es una oportunidad para limpiar nuestro interior, liberar las viejas ilusiones y reconectar con nuestro propósito espiritual de manera más consciente y aterrizada.
